Sacá tu mierda de mi plato

| December 29th, 2009

La nota Probá este riñoncito de Miguel Brascó publicada el domingo 27 de diciembre de 2009 en la revista de La Nación será muy apreciada por quienes no gustan de ser interrumpidos en la asimilación de sabores y más que nada por aquellas personas no-adherentes al Sr. Andy Chango.

Historia corta pero ilustrativa de una gentileza o generosidad frecuente en los modales de la buena mesa

Cuando un comensal no masoménico cormillótico, sino paladar negro de diente avispado, va y come en restaurante gourmet, raro es que revise distraído su menú como si fuera un catálogo de ofertas supermarket. Más bien lo estudia atento, lo escudriña, casi lo paladea. Porque comiendo afuera, incluso en boliche mishu-mishu, tiene siempre acceso a más combinaciones culinarias que en su casa. Detalle clave para quien, en vez de masticar rutinas, prefiere siempre saborear antojos.

Si ese día ya se levantó, ponele, con antojos de trillas, va al restaurante y pide trillas, vuelve el mozo trayéndole las trillas con aroma tierno a trillas y disfruta trascartón ese sabor a trillas que únicamente tienen las trillas. Su alma ingresa inmediatamente en los placeres inefables de engordar sin ningún tipo de remordimiento. more »